LED vs HPS vs CMH: comparativa honesta 2024
Comparativa técnica y práctica entre LED, HPS y CMH para floración cannábica, con tips de cultivador experimentado para elegir la mejor iluminación según tu setup y objetivos.

Después de dos décadas cultivando y probando todo tipo de luces, puedo decirte sin vueltas que la elección entre LED, HPS y CMH para floración no es blanco o negro. Cada tecnología tiene sus pros y contras, y la mejor opción depende de tu setup, presupuesto y objetivos. En esta comparativa te voy a contar la posta sin chamuyo comercial, basándome en años de experiencia real con miles de plantas.
La iluminación durante la floración es crucial porque es donde se define la calidad y cantidad de tu cosecha. Muchos cultivadores se obsesionan con genéticas o nutrientes, pero si tu iluminación no está a la altura, todo lo demás pierde sentido. Vamos a desglosar cada tecnología para que puedas tomar la mejor decisión.
HPS: El caballo de batalla que no pasa de moda
Las lámparas de sodio de alta presión siguen siendo el gold standard en muchos grows comerciales, y hay razones de peso para eso. Después de usar HPS durante más de 15 años, puedo asegurarte que es la tecnología más confiable y predecible que existe. Un HPS de 600W te da aproximadamente 90.000 lúmenes y una penetración de luz que atraviesa el canopy como un cuchillo caliente en manteca.
El espectro de los HPS está dominado por el amarillo-naranja (590-630nm), que es exactamente lo que las plantas necesitan durante floración para maximizar la producción de resina y tricomas. He visto innumerables veces cómo plantas que parecían mediocres bajo otras luces explotan literalmente cuando las ponés bajo un HPS bien configurado.
Pero acá viene el primer error común: muchos novatos piensan que más vataje es siempre mejor. Un HPS de 1000W en un espacio de 1x1 metro va a cocinar tus plantas, no las va a hacer producir más. La regla de oro es 50-60W por metro cuadrado para HPS. En un 1.2x1.2, un 600W es perfecto; en un 1x1, con un 400W sobra y basta.
El tema del calor es real pero manejable. Con una buena extracción y un cooltube, podés mantener las temperaturas bajo control. Eso sí, en verano se complica, y ahí es donde muchos se mandan la cagada de sobreextraer y crear corrientes que estresan las plantas. La clave está en el equilibrio: querés evacuar el calor sin crear un vendaval.
LED: La revolución que llegó para quedarse
Los LED han evolucionado brutalmente en los últimos años. Cuando empezaron a aparecer, eran una porquería cara que no servía ni para germinar semillas. Hoy en día, un LED full spectrum de calidad puede competir mano a mano con cualquier HPS, y en algunos aspectos los supera.
La ventaja más obvia es el consumo. Un LED de 300W reales puede rendir como un HPS de 600W, lo que se traduce en facturas de luz más amigables y menos calor en el indoor. Además, la vida útil es incomparablemente superior: mientras que un HPS lo tenés que cambiar cada año o año y medio, un LED bueno te dura 5-7 años sin drama.
El espectro de los LED modernos es donde realmente brillan. Podés conseguir chips que cubren desde UV hasta infrarrojo, imitando el sol de manera mucho más precisa que cualquier otra tecnología. Algunos modelos traen switches para vegetativo y floración, o incluso control por app para ajustar el espectro según la fase del cultivo.
Pero ojo con este error clásico: no todos los LED son iguales. El mercado está plagado de luces chinas berretas que prometen milagros con chips de quinta categoría. Si vas a invertir en LED, andá por marcas reconocidas con chips Samsung, Osram o Cree. Sí, son más caros, pero vale cada peso.
La distancia es clave con los LED. A diferencia de los HPS que podés colgar relativamente alto, los LED necesitan estar más cerca para ser efectivos. Pero ojo: demasiado cerca y vas a tener light burn, que se ve como amarillamiento en las puntas de los cogollos más cercanos a la luz. Empezá a 60-70cm durante floración y andá bajando de a poco mientras observás la reacción de las plantas.
CMH: El término medio que pocos conocen
Los Ceramic Metal Halide son la tecnología que menos se habla pero que más me gusta para cultivadores intermedios. Es como el hijo secreto entre HPS y LED: tiene lo mejor de ambos mundos sin los extremos de ninguno.
El espectro de los CMH es probablemente el más similar al sol natural que vas a encontrar. Tienen un excelente balance entre azul, verde, rojo e infrarrojo, lo que se traduce en plantas más compactas con internodos más cortos y cogollos más densos. He notado que la calidad organoléptica - sabor y aroma - tiende a ser superior bajo CMH comparado con HPS.
La eficiencia está en el medio: consume menos que HPS pero más que LED premium. Un CMH de 315W equivale aproximadamente a un HPS de 400W en términos de producción, pero con mejor calidad de luz y menos calor. Para espacios de 1x1 o 80x80, es la opción perfecta.
El único tema es que todavía hay poca oferta en el mercado local, y conseguir buenos reflectores y balastos puede ser un quilombo. Además, los tubos no son baratos cuando hay que reemplazarlos, aunque duran bastante más que los HPS tradicionales.
Comparativa de producción real
Acá va la posta sin chamuyo: en términos de gramos por vatio, las tres tecnologías pueden dar resultados similares si están bien implementadas. He sacado 1.2-1.4g/W con HPS, 1.3-1.6g/W con LED premium, y 1.1-1.3g/W with CMH. La diferencia real está en otros factores.
El HPS te va a dar la mayor cantidad bruta de flores, pero tal vez no la máxima densidad o calidad de tricomas. El LED bien configurado puede darte cogollos más resinosos y compactos. El CMH te da un balance excelente entre cantidad y calidad, con terpenos más pronunciados.
Un error garrafal que veo seguido es cambiar de tecnología en el medio de una floración esperando mejores resultados. Las plantas se adaptan al espectro lumínico, y un cambio abrupto las estresa al pedo. Si querés probar algo nuevo, hacelo en el próximo ciclo, no en el medio del actual.
Costos reales de operación
Más allá del precio inicial, tenés que calcular el costo total de ownership. Un HPS de 600W consume aproximadamente 0.6kW/h, que en 12 horas son 7.2kW diarios. En una floración de 9 semanas, estás hablando de unos 450kW adicionales en tu boleta.
Un LED equivalente consume la mitad, así que en el mismo período serían 225kW. Si el kW te sale $50, la diferencia es de más de $11.000 solo en electricidad por floración. Sumale que el HPS necesita más extracción (más consumo) y reemplazo anual de la lámpara ($8.000-12.000), y la cuenta cierra a favor del LED en 2-3 cultivos.
Los CMH están en el medio: consumen un 20-30% menos que HPS pero más que LED, y los tubos duran más que las lámparas de sodio tradicionales. Es una buena opción si no querés hacer la inversión inicial de un LED premium.
Errores comunes que te van a costar caro
El error número uno es comprar por precio sin considerar la eficiencia real. Ese LED de $30.000 que consume 300W pero solo tiene 100W reales de chips va a ser una decepción garantizada. Siempre fijate en el consumo real de pared, no en los 'equivalentes' que ponen en la publicidad.
Otro clásico es no considerar el manejo térmico. Un indoor de 1x1 con un HPS de 600W sin extracción adecuada se convierte en un horno. Y por el contrario, sobreextraer por miedo al calor puede crear un ambiente demasiado seco que estresa las plantas y reduce la producción de tricomas.
Con LED, el error más común es colgarlos demasiado alto pensando que van a penetrar como un HPS. Los LED tienen excelente intensidad pero menos penetración, así que necesitás técnicas de entrenamiento como SCROG o LST para maximizar la exposición de todos los sitios de floración.
Mi recomendación según el perfil de cultivador
Si sos principiante con presupuesto ajustado, andá por un HPS de 400-600W según tu espacio. Es la tecnología más probada y con más información disponible. Los errores son más fáciles de identificar y corregir.
Si tenés experiencia y querés optimizar costos a largo plazo, invertí en un LED premium de marcas reconocidas. Sí, la inversión inicial duele, pero se amortiza rápido y tenés mucho más control sobre el cultivo.
Para el cultivador intermedio que busca calidad premium sin complicarse demasiado, CMH de 315W es la opción más equilibrada. Menos mainstream pero resultados consistentemente buenos.
Al final del día, la mejor luz es la que sabés usar bien. He visto cultivos espectaculares con tecnología 'obsoleta' y desastres con el LED más caro del mercado. La clave está en entender las necesidades de tus plantas y adaptar la tecnología a tu espacio y experiencia, no al revés.