Queso crema de castañas de cajú: la versión vegana que te va a enamorar

Te juro que cuando probé este queso de cajú por primera vez no podía creer lo parecido que era al cream cheese tradicional. La textura cremosa, ese sabor suave y neutro que se adapta a todo... Es perfecto para untarlo en tostadas, hacer cheesecakes, rellenar empanadas dulces o simplemente comerlo a cucharadas (sin juzgar, ¿eh?).
La magia está en las castañas de cajú: son súper cremosas cuando las remojás y procesás bien. Acá en Argentina las conseguís en dietéticas o almacenes naturales, y aunque no son baratas, rinden muchísimo. Una vez que le agarrés la mano, no vas a querer volver al lácteo.
Ingredientes
• 2 tazas de castañas de cajú crudas (unos 300g)
• 1/2 taza de agua filtrada (puede ser un poquito más)
• 3 cucharadas de jugo de limón fresco
• 1 cucharadita de vinagre de manzana
• 1 cucharadita de sal marina
• 1 cucharadita de levadura nutricional (opcional, pero le da un toque más 'quesoso')
• 1/2 cucharadita de ajo en polvo (opcional, para versión salada)
Preparación
⏰ Tiempo total: 8 horas (incluye remojo) + 15 minutos de procesado
1. Poné las castañas en un bowl y cubrirlas completamente con agua. Dejalas remojar mínimo 4 horas, pero idealmente toda la noche. Este paso es clave para que quede bien cremoso.
2. Escurrí las castañas y enjuagalas bien bajo agua fría. Vas a ver que están más blanditas y se sienten diferentes.
3. En una procesadora o blender potente, poné las castañas escurridas con 1/2 taza de agua filtrada. Procesá por 2-3 minutos hasta que quede una pasta gruesa.
4. Agregá el jugo de limón, vinagre, sal y levadura nutricional. Seguí procesando, parando cada tanto para raspar los bordes del vaso.
5. Seguí procesando hasta que quede completamente liso y cremoso, como un queso crema. Esto puede tomar entre 5-10 minutos dependiendo de tu procesadora. Si está muy espeso, agregá agua de a cucharaditas.
6. Probá y ajustá sal, limón o vinagre según tu gusto. Tiene que tener ese toque ácido característico del cream cheese.
7. Pasalo a un frasco de vidrio y guardá en la heladera. Va a espesar un poco más cuando esté frío.
Tips y variaciones
• Si no tenés procesadora potente, podés usar una minipimer, pero te va a llevar más tiempo y quizás no quede tan liso.
• Para versión dulce: omití el ajo en polvo y agregá 1-2 cucharadas de azúcar o endulzante a gusto.
• Variante con hierbas: agregá ciboulette picado, eneldo o las hierbas que más te gusten.
• Si no conseguís levadura nutricional, no pasa nada. Va a estar igual de rico, solo sin ese gustito a queso extra.
• Dura en la heladera hasta 1 semana en frasco bien cerrado. Perfecta para hacer de a tandas grandes.
• Para una textura más firme (tipo para cortar), agregá 1 cucharadita de agar-agar disuelto en agua caliente y mezclá bien antes de enfriar.
Cargá los ingredientes y obtené kcal y macros por porción.